Infancia, recuerdos guardados.
Quiero jugar contigo
a ser una niña a la que los años
no le han hecho olvidar la ternura
ni la locura, ni la tontería.
Infancia, la inocente mirada.
Deseo acariciar tu piel tersa
envejecida por los años
rasgada de herdidas y recuerdos
que arañan el presente.
Infancia, tiernas sonrisas sin sentido
quiero amarte fugazmente
ante los espejos del alma
y que me comprendas
cuando deje de hacerlo.
Infacia, llantos desgarrados
añorarte cuando viajes
y escuchar que me echas de menos
odiarte por no quererme
y quererte porque me odias.
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septiembre 9, 2010 a 3:51 am
de los que he leido este es el que más me ha gustado, luego te veo, niña